En estos espacios deben participar líderes sociales, campesinos, comunidades indígenas y afrodescendientes, además de organismos de socorro y otros actores de la sociedad civil.
Información oficial permite establecer que 10 de los 22 grupos alzados en armas del país tienen algún tipo de influencia, en Medellín y en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá.