Este deporte no solo ha servido para desarrollar el talento de personas con discapacidad visual, sino para ayudarlos a superar sus temores y las heridas de la guerra.
Monguí, Boyacá, es la cuna del balón en Colombia. Allí, mujeres campesinas cosen el cuero para darle forma a las pelotas, una tradición en el municipio desde 1934.